domingo, 24 de mayo de 2009

El expatriado

A veces dos personas se interconectan de tal forma que hasta la inspiración les llega al mismo momento. En el post pasado publicamos a la vez y leí la fiesta de ell@s después de haberte escrito mi carta anterior.

Me gustó tu reflexión, me ha llegado tanto que aún no termino de descifrarla del todo. No sé si podré aproximarme a los pensamientos que te pasaron por la mente al momento de escribirla, lo que si es seguro es que la adapto a mi pensamiento y de ahí extraigo lo que me llega y me da vida.

Por ahora le doy vueltas a la frase habían logrado escapar como los inmigrantes frente al muro de la vergüenza. Sabes, desde que me mandaron a trabajar a Madrid he pasado por varios procesos, desde la comparación, pasando por la vergüenza hasta la aceptación y el reconocimiento. Siempre menciono que estar expatriado es una putada pues nunca más vuelves a estar bien, desde ese momento, en donde te encuentres, tendrás la sensación constante de que te falta algo. Me animo pensando que no está del todo mal, esa sensación de vacío propicia la búsqueda y a eso a su vez conduce a la creación.

Por cierto, me están ofreciendo ir a París por un mes a hacer un reportaje acerca de lo que queda de la bohemia en aquel lugar, ahora estoy en negociación pero posiblemente parta en un par de semanas. Te tendré informado.

Tu siempre, Bruno. 

lunes, 18 de mayo de 2009

El amor en momentos de cólera

Vale,

He recibido tu carta a través de un comentario del Blog y ya lo he publicado. Sé que aún sigues batallando con esto de los administradores. No pienses que es tan complicado como se ve. En la actualidad crean programas informativos cada vez más democráticos y que son más fáciles de usar.

Ha habido novedades en mi vida. El fin de semana me he ido a Barcelona, esa no es la novedad, la novedad es que no me he ido solo. Yo que acostumbro a ser tan huraño y que practico siempre esto de la no dependencia, me he dejado guiar por las viseras más que por la razón. Todo empezó de la siguiente manera:

El viernes por la noche he salido a tomar una copa cerca de casa. Al segundo trago se me acercó un tío que aparentemente podría ser el amor de mi vida; bronceado, ojos verde intenso y con una musculatura no excesiva pero si evidente. Me dijo que por trabajo estaba en Madrid y que se iba esta misma noche en el AVE.
-Me aburro cada vez que vengo, Madrid no me inspira. Dijo.
-Creo que no te lo ha enseñado la persona correcta. Conteste.
-Pues yo soy la persona correcta para enseñarte Barcelona.
Después de unos tragos le dije que si me llevaba con él. Y aunque dudó un poco asintió. Así que partimos a la estación de tren.
En el camino nos pusieron una película muy ñoña. Tres mujeres y un plan, creo que se llamaba. Sale Katy Holmes, ñoña como siempre. Mientras me cogía de la mano me hablaba de su vida en Barcelona, me contó de sus anécdotas de abogado. Uno de los casos fue el de un chico que habían despedido en el trabajo por su evidente tendencia sexual. El chico demandó a la empresa y ésta iba a ser multada. El fungió como defensor de la empresa que al final ganó y dejaron al pobre chico en la calle.
-Dinero es dinero, si no, no podría darme este tipo de vida. Me dijo el muy cabrón.
Me indigne tanto por su falta de ética que en pleno camino le dije que esto no iba a funcionar. No hablamos más hasta llegando a la ciudad.
Una vez ahí me dijo que lo sentía mucho y trato de darme un beso. Yo le dije que no siguiera y me marché. Pasé la noche caminando por la Barceloneta. Hubo momentos en que sentí miedo de caminar a esas horas, pero a la playa de noche que no hay que temerle, hay que admirarla. Una vez amaneciendo me dirigí a la estación y volví a Madrid.

Hay amiga, es que esto del amor nomás no se me da. Dime que piensas.

Tu siempre. Bruno.

Sobre reflexiones y algo más.

Hola Bruno, esta semana no he sabido nada de ti... Espero que estés bien.

He estado pensando en compartirte un poema o reflexión, aún no se que sea, que escribí en alguna ocasión cuando me sentía muy desesperada en mi proceso de psicoanalisis. Llevaba ya algunos meses en el intento de decir cosas y justo ese silencio me generaba mucha angustia. Tanto, que comencé a cuestionarme si en realidad el psicoanálisis era para mi, como experiencia analítica y como formación para después ponerlo en práctica. Y esta fue la manera que encontré de expresarlo:

La fiesta de ell@s

Como el mejor portero no permitiendo que se le escape nada, actúa mi voz con aquello que está a punto de convertirse en palabras. Una máquina rudimentaria que todavía funciona y no a mi favor, encapsula mis pensamientos y los lleva de nuevo al piso de arriba del que habían logrado escapar como los inmigrantes frente al muro de la vergüenza.

Y una vez arriba se enredan y acomodan uno tras otro con hilos holgados conformando una telaraña de tal forma que para que uno se pueda mover, tienen que hacerlo todos juntos. Están juntos pero no por eso se sienten incómodos; tienen espacio, arriba pueden hacer una fiesta, pero no pueden bajar porque no caben todos en ese filtro… Y mientras yo acostada en el diván intentando entender por qué tanto silencio.

Valeria

jueves, 14 de mayo de 2009

Desde un lugar improvisado

Tienes razón, todo es juego de contradicciones, cada día lo reitero más. Empieza a gustarme pero también me desespero, y mucho, en algunos momentos me obliga a ubicarme en otro lugar. No se cual, solo se que el anterior estaba muy cargado de melancolía. Lo empiezo a reconocer...Nuestro México, está prácticamente recuperado de esa oleada violenta por sus acciones de soledades acompañadas que vivimos a lo largo de no se cuantos días; y da para todos, me parece que nunca cargado hacia ningún lado, hay desde los que dejaron de salir por todo ese tiempo hasta los que nunca usaron tapabocas y tomaron las “vacaciones forzadas” para irse de vacaciones (aunque aún no se ponen de acuerdo en como nombrar esos días, dicen que no las llamemos vacaciones forzadas). Yo no salí de la ciudad pero el clericot, el juego de cartas y las parrilladas de casa en casa fueron el acontecer para salvarme de escenas, como bien mencionas, relatos de Saramago en “Ensayo sobre la Ceguera” mucho por lo visible más por lo que se sentía. Miles de versiones siguen surgiendo, información y desinformación, repeticiones y repeticiones de discursos que cada vez se posicionan más normalizantes. Uno de ellos me sigue haciendo temblar y mira que seguramente lo he escuchado más de 20 veces en estos días, es de gobierno federal y dice algo así: "Si quieres a los tuyos no tengas contacto con ellos". Quiero anotarlo y repetirlo aquí textual, compartir contigo lo que me provoca. Foucault. Que razón tenía, que razón tiene! Tuvo buen ojo!!!Hoy, el 99% de la población ya no usa tapabocas por lo menos en el metro, parte del 1% incluye a un señor, con el que compartimos vagón y llevaba 2 cubrebocas, uno para la boca, otro para la nariz; y a mi amigo Dany, que prometió ya no usarlo a partir de mañana. Dice que ya la gente lo comienza a ver raro…

Vale

viernes, 8 de mayo de 2009

Carta 1. Mucho que contar

Hola Vale,

¿Que tal van las cosas en México con esto de la gripe A? He visto por la tele la Ciudad de México y me pareció muy triste que pudieran ser verdad las escenas que describía José Saramago en su libro de ensayo sobre la ceguera.

Yo me he mudado a un piso muy pequeño de 40m2 en el centro de Madrid. Un soltero huraño como yo no podría pedir nada más, bueno sí, que tuviera una terraza para sentarme a leer o a fumarme un porro en estas tardes de verano que se aproximan. Tiene unas ventanas muy altas y por donde entra mucha luz, cosa que agradezco. A veces digo que me siento viviendo en un piso de Nueva York por sus características. Pero cuando pienso esto me da miedo, pues creo que me empiezo a españolizar. Sabes, mucha gente de Madrid sueña con Nueva York, es como la ciudad aspiracional. No entiendo porque si Madrid es preciosa, tiene las características de una metrópoli (con diversidad incluida) pero a la vez encuentras el calor de un pueblo. Es todo un juego de contradicciones.

Tengo muchas cosas que contarte, espero mantengamos contacto por este medio, ya que aunque a mi alrededor hay amigos y conocidos, no he logrado una confidente como tú.

Muchos besos.

Bruno