Hola Vale,
¿Que tal van las cosas en México con esto de la gripe A? He visto por la tele la Ciudad de México y me pareció muy triste que pudieran ser verdad las escenas que describía José Saramago en su libro de ensayo sobre la ceguera.
Yo me he mudado a un piso muy pequeño de 40m2 en el centro de Madrid. Un soltero huraño como yo no podría pedir nada más, bueno sí, que tuviera una terraza para sentarme a leer o a fumarme un porro en estas tardes de verano que se aproximan. Tiene unas ventanas muy altas y por donde entra mucha luz, cosa que agradezco. A veces digo que me siento viviendo en un piso de Nueva York por sus características. Pero cuando pienso esto me da miedo, pues creo que me empiezo a españolizar. Sabes, mucha gente de Madrid sueña con Nueva York, es como la ciudad aspiracional. No entiendo porque si Madrid es preciosa, tiene las características de una metrópoli (con diversidad incluida) pero a la vez encuentras el calor de un pueblo. Es todo un juego de contradicciones.
Tengo muchas cosas que contarte, espero mantengamos contacto por este medio, ya que aunque a mi alrededor hay amigos y conocidos, no he logrado una confidente como tú.
Muchos besos.
Bruno
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"Desde un lugar improvisado"
ResponderEliminarEn un intermedio autoconcedido a la escritura fulminante en la que estoy, igual que estos tiempos, decidí adentrarme en este nuevo camino. Me encontré con empedrados y pastizales nunca antes explorados por lo que no pude acceder para ser co-administradora del blog. Aún así comienzo mi primer escrito desde el espacio virtual: "Publicar un comentario de entrada".
... Y si, tienes razón, todo es juego de contradicciones, cada día lo reitero más. Empieza a gustarme pero también me desespero, y mucho, en algunos momentos me obliga a ubicarme en otro lugar. No se cual, solo se que el anterior estaba muy cargado de melancolía. Lo empiezo a reconocer...
Nuestro México, está prácticamente recuperado de esa oleada violenta por sus acciones de soledades acompañadas que vivimos a lo largo de no se cuantos días; y da para todos, me parece que nunca cargado hacia ningún lado, hay desde los que dejaron de salir por todo ese tiempo hasta los que nunca usaron tapabocas y tomaron las “vacaciones forzadas” para irse de vacaciones (aunque aún no se ponen de acuerdo en como nombrar esos días, dicen que no las llamemos vacaciones forzadas).
Yo no salí de la ciudad pero el clericot, el juego de cartas y las parrilladas de casa en casa fueron el acontecer para salvarme de escenas, como bien mencionas, relatos de Saramago en “Ensayo sobre la Ceguera” mucho por lo visible más por lo que se sentía.
Miles de versiones siguen surgiendo, información y desinformación, repeticiones y repeticiones de discursos que cada vez se posicionan más normalizantes. Uno de ellos me sigue haciendo temblar y mira que seguramente lo he escuchado más de 20 veces en estos días, es de gobierno federal y dice algo así: "Si quieres a los tuyos no tengas contacto con ellos". Quiero anotarlo y repetirlo aquí textual, compartir contigo lo que me provoca. Foucault. Que razón tenía, que razón tiene! Tuvo buen ojo!!!
Hoy, el 99% de la población ya no usa tapabocas por lo menos en el metro, parte del 1% incluye a un señor, con el que compartimos vagón y llevaba 2 cubrebocas, uno para la boca, otro para la nariz; y a mi amigo Dany, que prometió ya no usarlo a partir de mañana. Dice que ya la gente lo comienza a ver raro…
Vale