domingo, 24 de mayo de 2009

El expatriado

A veces dos personas se interconectan de tal forma que hasta la inspiración les llega al mismo momento. En el post pasado publicamos a la vez y leí la fiesta de ell@s después de haberte escrito mi carta anterior.

Me gustó tu reflexión, me ha llegado tanto que aún no termino de descifrarla del todo. No sé si podré aproximarme a los pensamientos que te pasaron por la mente al momento de escribirla, lo que si es seguro es que la adapto a mi pensamiento y de ahí extraigo lo que me llega y me da vida.

Por ahora le doy vueltas a la frase habían logrado escapar como los inmigrantes frente al muro de la vergüenza. Sabes, desde que me mandaron a trabajar a Madrid he pasado por varios procesos, desde la comparación, pasando por la vergüenza hasta la aceptación y el reconocimiento. Siempre menciono que estar expatriado es una putada pues nunca más vuelves a estar bien, desde ese momento, en donde te encuentres, tendrás la sensación constante de que te falta algo. Me animo pensando que no está del todo mal, esa sensación de vacío propicia la búsqueda y a eso a su vez conduce a la creación.

Por cierto, me están ofreciendo ir a París por un mes a hacer un reportaje acerca de lo que queda de la bohemia en aquel lugar, ahora estoy en negociación pero posiblemente parta en un par de semanas. Te tendré informado.

Tu siempre, Bruno. 

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