Hola Bruno, esta semana no he sabido nada de ti... Espero que estés bien.
He estado pensando en compartirte un poema o reflexión, aún no se que sea, que escribí en alguna ocasión cuando me sentía muy desesperada en mi proceso de psicoanalisis. Llevaba ya algunos meses en el intento de decir cosas y justo ese silencio me generaba mucha angustia. Tanto, que comencé a cuestionarme si en realidad el psicoanálisis era para mi, como experiencia analítica y como formación para después ponerlo en práctica. Y esta fue la manera que encontré de expresarlo:
La fiesta de ell@s
Como el mejor portero no permitiendo que se le escape nada, actúa mi voz con aquello que está a punto de convertirse en palabras. Una máquina rudimentaria que todavía funciona y no a mi favor, encapsula mis pensamientos y los lleva de nuevo al piso de arriba del que habían logrado escapar como los inmigrantes frente al muro de la vergüenza.
Y una vez arriba se enredan y acomodan uno tras otro con hilos holgados conformando una telaraña de tal forma que para que uno se pueda mover, tienen que hacerlo todos juntos. Están juntos pero no por eso se sienten incómodos; tienen espacio, arriba pueden hacer una fiesta, pero no pueden bajar porque no caben todos en ese filtro… Y mientras yo acostada en el diván intentando entender por qué tanto silencio.
Valeria
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario