Me encuentro en mi pequeño piso de París, con la nostalgia que siento al tener que dejarlo en pocos días. Durante este mes me he apropiado del lugar y lo he hecho mío. Una de las cosas que extrañaré sin duda serán los paseos, alquilar una bicicleta los domingos y recorrer el Sena, subir las escaleras del Sagrado Corazón y un café por las mañanas viendo la gente pasar.
He entregado de manera forzada mi documental de investigación el cuál saldrá publicado el próximo mes en la revista que me patrocinó este viaje. Querían que hiciera un reportaje especial en tres entregas pero de acuerdo a sus palabras "no hay dinero en este momento para invertir en reportajes de investigación". Así es, la crisis llega al periodismo, mira que los periodistas estamos acostumbrados a trabajar por convicción y no por la remuneración, si fuera así hace tiempo que el periodismo hubiera desaparecido.
De Pierre no sé nada desde aquel fin de semana, lo cuál me pone muy triste, una vez más me había creado expectativas e ilusiones pero ya veo que ilusionarse no es bueno. Le he puesto un mensaje anunciándole el día de mi partida sin recibir respuesta alguna. En fin, que vuelvo a mi Madrid, sus terrazas de verano, sus cócteles en el Penthouse del hotel ME Reina sólo por disfrutar sus impresionantes vistas, así como las putas debajo de mi casa viendo la vida pasar.
lunes, 29 de junio de 2009
miércoles, 17 de junio de 2009
El pasado

Este finde he conocido a Pierre, un chico parisino fotógrafo. Me gusta mucho la fotografía y tal vez por eso hicimos click viendo una exposición que se presentaba cerca del Hôtel de Ville. El iba como amigo del expositor, yo como un simple curioso. Pierre es un chico que vive muy bien en París, tiene un precioso piso en los alrededores del río Sena. Además de eso, es un BoBo (bourgeois-bohème) justo el foco de la investigación que me trajo a París. Es una especie de individuo adinerado que hace lo posible por ocultarlo, es intelectual y con pensamientos de izquierda. Creo, según mis avances que son jóvenes que están revolucionando París.
Pero ese no es el punto de este post, lo que te quería contar es que le conocí y hubo un enamoramiento a primera vista. Estuvimos conversando mucho tiempo y me enamoró sobretodo que conociese quien es Tina Modotti, mi fotógrafa favorita. Esa noche lo pasamos en su piso y al otro día me invitó a pasar el fin de semana en una casa que tienen sus padres en los alrededores de París en donde por cierto tiene caballos y estuvimos paseando varias horas.
Esos dos días me dieron la respuesta que buscaba acerca de los orígenes y que tiene mucho que ver con tu post. Creo que los orígenes no se pueden cambiar y que el pasado no se puede desprender tan fácilmente. En mi caso, ahora mismo estoy en un punto y una situación a la que no pertenezco, gozando de unos privilegios que no son los que me ha tocado. Y no creas, el origen sale en cualquier momento y hace que no te sientas parte de la situación que vives, o al menos no del todo. Quiero decirte que no me causa conflicto pues me mantengo conciente de mis orígenes y porto el orgullo de haber vivido lo que viví e inclusive nostalgia de aquella vida sencilla y feliz. Sin embargo ahora soy conciente que me puedo relacionar en cualquier estrato sin necesariamente pertenecer ahí. Valeria, nunca he sido un burgués y no podría llegar a serlo, esa es la respuesta. El pasado te marca para ser quien eres y no lo puedes olvidar por muy duro que sea, tan sólo sentirte a gusto al lidiar con él.
En cuanto a Pierre, estoy muy ilusionado aunque desde el domingo que regresamos a París no se nada de él. Te dejo una de mis fotografías favoritas de Modotti que me recuerda mi pasado.
lunes, 15 de junio de 2009
Orígenes
“¿Algún día te cansas de esa vida mejor y vuelves al lugar de origen?”
“¿Porqué no buscar el sitio donde te sientes cómodo?”
Me acalambran tus preguntas. Es inevitable no sentir al escucharlas. Me hicieron pensar en no poder escapar de eso a lo que intentamos huir y dejar atrás. No quiero que suene tan dramático pero yo creo que al final siempre volvemos al lugar de origen y con esto me refiero a que finalmente ese origen por ser origen es donde mejor nos sentimos, por supuesto no pienso en esa literalidad de origen sino más bien en ese espiral de la vida donde regresas a ese lugar pero desde otro lugar, no se si me explico, pero es así. Algo parecido a la fuente redonda e inmensa que mencionas, según te sientes, podrás ver lo mismo pero no es lo mismo.
Y con esto de los lugares y los enfoques me hace recordar a la obra de un amigo pintor que acaba de inaugurar su exposición, en donde todos los elementos ahí mostrados son parte de su cotidiano pero ubicados de diferente forma. Lo que resulta ser interesantísimo porque aquello que parece ser absurdo a simple vista, al observarlo detalladamente embona y suena lógico.
Pero todo en este mundo de humanos tiene una lógica, ¿qué no?
Tienes razón, esa chica resulta ser muy atractiva y finalmente es “todo mi estilo” y creo que me remonta también un poco a mis orígenes y mis primeros pasos en el mundo lésbico. Ver esa foto y no acordarme de Natalia es como no tener memoria.
Hace poco en una charla de café decían una frase más o menos así: “Si tienes un pasado y no te satisface, olvídalo ya” Y justamente en ese momento pensaba lo contenta que me siento con mis andanzas…
Abrazos valerianos
viernes, 12 de junio de 2009
Una chica

Vale,
Este finde estaré un poco liado conociendo la ciudad y conociendo a alguien que ya te contaré en el próximo post con más tranquilidad. París está un poco nublado, tengo rabia porque me han dicho que en Madrid ya empezó el calor de verano.
Ayer por el día me fui a caminar por el Museo de Louvre. Es un paseo que a pesar de estar muy céntrico y ser tan turístico es muy tranquilo y tiene su encanto. En el camino me tope con una fuente redonda e inmensa la cuál está provista de sillas de metal que le dan un aspecto acogedor. Ahí la gente se sienta a meditar, leer, comer algo rápido o simplemente a contemplar la vista. Dependiendo de donde te sientes podrás contemplar El Louvre, el obelisco robado a los egipcios, la torre Eiffel o los Champs Elysees que desembocan en el arco del triunfo. Sentado allí, vi a lo lejos a esta chica de la foto. Estaba muy pensativa, imaginé que estaba sola y que a lo mejor te podría gustar y por eso la fotografié ¿Qué te parece? ¿Es guapa no?
Te escribo rápido pues creo que tendré un fin de semana muy romántico.
Tu siempre, Bruno.
miércoles, 10 de junio de 2009
Tratado de la nostalgia II

La Nostalgia es algo muy cabrón Valeria, si te dejas te come. Me ha hecho derramar lágrimas por el Cuba de los años sesenta, cuando escucho como se apodera del piano Rubén González y toca esos sones de antaño compartido con la voz de Omara Portuondo se me enchina la piel. Pienso en la Cuba revolucionaria de los sesenta, con las ilusiones de un mundo mejor. Cuando una persona mayor en España me habla de cómo sobrevivió la Guerra Civil y después se sometió al franquismo, igual me da mucha nostalgia. Es como si yo mismo hubiera vivido esa etapa, me come y me hunde.
Lo que dices de las ataduras con el tiempo a un lugar, sin duda eso me crea frustración. No entiendo porqué tenemos que permanecer en un lugar donde no nos gusta estar. Como si fuera una condena que estamos pagando por el simple hecho de haber nacido ahí. ¿Porqué no buscar el sitio donde te sientes cómodo?. Lo que es peor y me causa más conflicto es ¿Algún día te cansas de esa vida mejor y vuelves al lugar de origen? Posiblemente la respuesta está en lo que dices del eco en los otros.
Paris muy bien, en estos momentos hay un clima excelente, apenas sale un poco el Sol y todos salen a la calle y se encueran para que los rayos entren por toda la piel. Claro, el Sol es un privilegio que los franceses no tienen todo el año, lo saben y por eso lo valoran.
Encontré un piso perfecto en el Barrio Latino, un barrio (creo yo) muy nostálgico. Lleno de aquellos que añoran el París literario, los mercados donde te encuentras maravillas y el lugar en donde los artistas se juntan y convergen. El barrio gay de París se llama Les Marais, pensarás que habría querido vivir allí pero no, no me gustan los clichés.
En cuanto a mi trabajo ya te contaré en otro momento.
Tu siempre Bruno.
martes, 9 de junio de 2009
De ida y vuelta
Desaparecí… Lo habrás notado. Cansada de está ciudad, que tiene su encanto pero también su hartazgo, decidí salir un rato. Fue una decisión impulsiva, de esas que no tomo con frecuencia. Apenas si me dio tiempo para hablarle a mis pacientes y cancelar por 2 semanas, en realidad no sabía cuanto sería el mínimo tiempo, aunque si puse una fecha de máximo. No quería saber cuanto duraría eso, pero si te sientas a reflexionar un poco, te das cuenta que conforme vamos creciendo tienes más cosas que te sujetan, y que cada acción que realices o no, tiene eco en otras vidas.
Tomé el primer camión y decidí ir al pueblo con el nombre más desconocido para mí y tal vez también el que me llamó más la atención. Llegué y descubrí las maravillas que tenemos, suena choteado, pero es real. Hay tantos lugares impresionantes. No me alcanzan las palabras para decir lo que pude mirar y lo que pude sentir.
Después de algunos días en los que hubo mucha introspección, mucho sentir, mucho vivir, sin tanto pensar, llegue casi sin darme cuenta a un cuartito con una mesa y camiones afuera, que era la terminal, compré mi boleto y regresé a casa.
Ya estando aquí me sentí lista para regresar a mi cotidiano. Había recargado pila y tenía otra actitud, pero aún así había algo que no terminaba de entender, es real ya me cuentas lo que te susurra Joaquín Sabina al oído: “No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió” y sucede con más frecuencia de la que imaginamos…
Yo regresando y tu yendo, cuéntame Bruno, ¿cómo te va en Paris?, ¿ya encontraste algún departamento en el que te hayas sentido tú?, ¿en el que te desborde la inspiración? ¿Qué has creado?
Hasta pronto.
Besos en movimiento
VaLe
Tomé el primer camión y decidí ir al pueblo con el nombre más desconocido para mí y tal vez también el que me llamó más la atención. Llegué y descubrí las maravillas que tenemos, suena choteado, pero es real. Hay tantos lugares impresionantes. No me alcanzan las palabras para decir lo que pude mirar y lo que pude sentir.
Después de algunos días en los que hubo mucha introspección, mucho sentir, mucho vivir, sin tanto pensar, llegue casi sin darme cuenta a un cuartito con una mesa y camiones afuera, que era la terminal, compré mi boleto y regresé a casa.
Ya estando aquí me sentí lista para regresar a mi cotidiano. Había recargado pila y tenía otra actitud, pero aún así había algo que no terminaba de entender, es real ya me cuentas lo que te susurra Joaquín Sabina al oído: “No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió” y sucede con más frecuencia de la que imaginamos…
Yo regresando y tu yendo, cuéntame Bruno, ¿cómo te va en Paris?, ¿ya encontraste algún departamento en el que te hayas sentido tú?, ¿en el que te desborde la inspiración? ¿Qué has creado?
Hasta pronto.
Besos en movimiento
VaLe
viernes, 5 de junio de 2009
No hay nostalgia peor
Ayer por primera vez desde hace mucho tiempo me levante temprano para ir al parque del Retiro e inspirarme un poco para poder trabajar en mis reportajes. En el bus de camino venían dos niñas y un niño rumbo al colegio. Una de las niñas acusaba al niño con sus padres por haberse puesto una pulsera de Hello Kitty. –Hay que bonita. –Expresó el padre. La madre volteó a ver al padre con una sonrisa macabra y le susurró –Bueno, mientras sólo sea eso.
Pero que hijos de la gran puta. En una gran ciudad, teniendo años de civilización y aún con esa clase de prejuicios. Para evadir el momento encendí el I pod para no escuchar más. “No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió”. En buen momento Joaquín Sabina me susurra estas palabras a mí.
Valery, tengo nostalgia de tus cartas sin recibir y de leer tus palabras aún no escritas. Tengo ansias de responder tus inquietudes, de contarte y que me cuentes tus andanzas.
El próximo martes voy a París, espero tener acceso a Internet al llegar. Los editores de la revista para la que voy a trabajar me ofrecían pagarme un hotel el mes entero pero no acepté. No quiero vivir como un turista que tiene la condena de ser tan sólo un espectador de la ciudad en la que se encuentra. Me quiero buscar un estudio por ese tiempo. Espero encontrar algo interesante, puesto que la casa donde vivo es determinante para una parte de mi inspiración.
Pero que hijos de la gran puta. En una gran ciudad, teniendo años de civilización y aún con esa clase de prejuicios. Para evadir el momento encendí el I pod para no escuchar más. “No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió”. En buen momento Joaquín Sabina me susurra estas palabras a mí.
Valery, tengo nostalgia de tus cartas sin recibir y de leer tus palabras aún no escritas. Tengo ansias de responder tus inquietudes, de contarte y que me cuentes tus andanzas.
El próximo martes voy a París, espero tener acceso a Internet al llegar. Los editores de la revista para la que voy a trabajar me ofrecían pagarme un hotel el mes entero pero no acepté. No quiero vivir como un turista que tiene la condena de ser tan sólo un espectador de la ciudad en la que se encuentra. Me quiero buscar un estudio por ese tiempo. Espero encontrar algo interesante, puesto que la casa donde vivo es determinante para una parte de mi inspiración.
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