viernes, 5 de junio de 2009

No hay nostalgia peor

Ayer por primera vez desde hace mucho tiempo me levante temprano para ir al parque del Retiro e inspirarme un poco para poder trabajar en mis reportajes. En el bus de camino venían dos niñas y un niño rumbo al colegio. Una de las niñas acusaba al niño con sus padres por haberse puesto una pulsera de Hello Kitty. –Hay que bonita. –Expresó el padre. La madre volteó a ver al padre con una sonrisa macabra y le susurró –Bueno, mientras sólo sea eso.

Pero que hijos de la gran puta. En una gran ciudad, teniendo años de civilización y aún con esa clase de prejuicios. Para evadir el momento encendí el I pod para no escuchar más. “No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió”. En buen momento Joaquín Sabina me susurra estas palabras a mí.

Valery, tengo nostalgia de tus cartas sin recibir y de leer tus palabras aún no escritas. Tengo ansias de responder tus inquietudes, de contarte y que me cuentes tus andanzas.

El próximo martes voy a París, espero tener acceso a Internet al llegar. Los editores de la revista para la que voy a trabajar me ofrecían pagarme un hotel el mes entero pero no acepté. No quiero vivir como un turista que tiene la condena de ser tan sólo un espectador de la ciudad en la que se encuentra. Me quiero buscar un estudio por ese tiempo. Espero encontrar algo interesante, puesto que la casa donde vivo es determinante para una parte de mi inspiración.

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