jueves, 27 de agosto de 2009

El mundillo gay

Hola Valeria, 

Que gusto me da leerte cada que me escribes, desafortunadamente a veces no tenemos un seguimiento fluido y cuando nos ponemos al tanto ya han pasado muchas cosas. 

Sabes, cuando regresé a Madrid lo hice con miedos, ya no tenía nada aquí, ni un trabajo seguro ni un amor por el cuál luchar, de hecho me cuestioné profundamente regresar a México. ¿Que chingados hago en un lugar en el que nomás sufro? Ya te he dicho que me encanta Madrid pero también tiene su lado oscuro, su vida nocturna de sexo sin amor, su Chueca banal y frívola. Lo he pasado mal, aunque ese periodo de depresión me ha servido para cuestionarme mi situación en este mundo. Busco el amor, pero ¿realmente lo hago porque me quiero enamorar o porque necesito estar con alguien en un sentido más de dependencia? ¿Por qué si Pierre me gusta tanto le rehuyo a la vez? ¿Por qué me da miedo arriesgar con él? ¿Por miedo a que me hiera o porque se que si cedo tendría que ir a vivir a París pues el difícilmente viviría aquí? 

El ser humano es complejo y cada vez busca hacerse la vida más difícil. Con esto respondo tu pregunta, si creo que el mundo gay es para ciertas personas la respuesta sería no. Creo que el mundo gay después de haber sido discriminado ahora está logrando cosas que lo están haciendo evolucionar y en ese proceso también está siendo discriminativo. Estamos en un proceso de aprendizaje en el que conforme nos vayamos integrando a la sociedad ya no veremos al mundo gay como un colectivo aparte sino como un grupo de personas diferentes entre si y que son parte de otros colectivos, es decir que no se autoexcluyen. Esa banalidad que hay en este mundillo es parte de una barrera de protección de tantos años de exclusión, y por eso entre nosotros mismos nos ponemos obstáculos, nos volvemos fríos y calculadores. Cuando llega alguien con el corazón en la mano a buscar el amor verdadero se topa con un montón de hijos de puta que le destrozan el corazón hasta convierlo en uno más de ellos. Es un proceso que tenemos que empezar a superar.

¿Te he contado que ya tengo un nuevo trabajo en una revista de prestigio y que sigo hablando con Pierre de vez en cuando? 

Muchos besos sin discriminación. Tu siempre Bruno 


martes, 18 de agosto de 2009

De amor, amores, amorios...

Hace mucho tiempo, cuando vivía mis pininos gays, escuché un comentario que hasta la fecha recuerdo claramente. Estaba en un antro, ya eran cerca de las tres de la mañana, cuando el alcohol fluye por las venas y la gente que se acaba de conocer ya tiene la suficiente confianza para tomar de la mano al chico o chica de la noche y dar de beso en beso entre trago y trago.

La chava que estaba detrás mio platicaba con su amiga sobre las amores y desamores y afirmaba eufóricamente que hay gente que no ha nacido para el mundo gay.
Al inicio me cague de risa y decidí seguir en lo mío pero creo que a lo largo del tiempo esa pregunta ha tenido eco en mi vida y se ha respondido de diferentes maneras.

Por ejemplo respondiendo aquella pregunta que hacías anteriormente sobre el amor real= a amor frígido, yo creo que no necesariamente, por lo menos en mi experiencia te puedo contar que he amado muchísimo y que siempre he sido super caliente. Por eso, depende del momento a veces tengo sexo, a veces hago el amor. Con Cinthya ya he podido experimentar ambas, sobretodo últimamente, que tenemos más confianza, más tiempo, que nos descubrimos más.

Retomando lo que decías anteriormente sobre el amor, yo creo que en el mundo lésbico es igual de difícil de encontrarlo que entre hombres y me parece que no solo tiene que ver con amor entre mujeres, hombres o bugas, me parece que es el eterno conflicto entre ser humanos. Buscamos algo, lo encontramos pero después todo cambia, y nos damos cuenta que eso que encontramos no es realmente lo que estábamos buscando o no es eso que creíamos haber encontrado, no sé tal vez un poco de ambos.

En fin, tu qué crees ¿es el mundo gay para todos?
Te quiero Bruno.

Valy

domingo, 2 de agosto de 2009

Tratado sobre la eyaculación


He pasado el fin de semana pensando en tu pregunta ¿Como es el amor entre dos hombres?, me ha resultado muy difícil responderte aunque he encontrado una palabra clave en el proceso: la eyaculación. 

Lo difícil que puede ser el amor entre dos hombre radica en que somos una especie muy bruta, creemos entender de sentimientos pero no los alcanzamos a sentir del todo, y eso a su vez crea impotencia. Creemos en el amor verdadero y vamos en busca de él, aunque en realidad no estamos seguros si existe o no y el fracaso se comprueba después de eyacular. Valeria, no tienes idea de las veces que me he sentido enamorado de un chico con el que creo tener cosas en común, en donde siento mariposas en el estómago y que después de eyacular siento repulsión hacia el y hacia mi persona. Me siento vacío y a su vez siento que toda la ilusión se ha desmoronado en tan solo un segundo, el de mayor placer. Tal vez sea por eso, jugamos un rol del placer inmediato y al final nuestro lado animal puede más, el de la bestia, el jugar a ver quien puede más, quien tiene el control y el que se logra entregar al amor es aquel que ha perdido. 

Posiblemente el amor llega cuando se deja a un lado esa posición de macho dominante y dejas que los sentimientos fluyan. Y aunque es muy difícil, creo que no es imposible, y al menos yo vivo con la ilusión de un día descubrir que hay una persona por la cuál dejar mi armadura en la puerta, entrar con el corazón y las entrañas en la mano dispuesto a que el otro haga lo mismo y pueda surgir el amor verdadero. Aquel en el que después de eyacular te sientes feliz, y toda tu vida se resuma a ese momento, al momento de haber alcanzado la felicidad máxima.