Lo difícil que puede ser el amor entre dos hombre radica en que somos una especie muy bruta, creemos entender de sentimientos pero no los alcanzamos a sentir del todo, y eso a su vez crea impotencia. Creemos en el amor verdadero y vamos en busca de él, aunque en realidad no estamos seguros si existe o no y el fracaso se comprueba después de eyacular. Valeria, no tienes idea de las veces que me he sentido enamorado de un chico con el que creo tener cosas en común, en donde siento mariposas en el estómago y que después de eyacular siento repulsión hacia el y hacia mi persona. Me siento vacío y a su vez siento que toda la ilusión se ha desmoronado en tan solo un segundo, el de mayor placer. Tal vez sea por eso, jugamos un rol del placer inmediato y al final nuestro lado animal puede más, el de la bestia, el jugar a ver quien puede más, quien tiene el control y el que se logra entregar al amor es aquel que ha perdido.
Posiblemente el amor llega cuando se deja a un lado esa posición de macho dominante y dejas que los sentimientos fluyan. Y aunque es muy difícil, creo que no es imposible, y al menos yo vivo con la ilusión de un día descubrir que hay una persona por la cuál dejar mi armadura en la puerta, entrar con el corazón y las entrañas en la mano dispuesto a que el otro haga lo mismo y pueda surgir el amor verdadero. Aquel en el que después de eyacular te sientes feliz, y toda tu vida se resuma a ese momento, al momento de haber alcanzado la felicidad máxima.
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