miércoles, 21 de octubre de 2009

De Fascinación, Letras y Lugares...

Wowww!!! Me impresionaste con tu contestación. Me has dejado reflexionando tanto…

Así que ¡“todos tenemos un precio”! Preguntarlo me angustió, leerlo como posibilidad me hizo sudar y escribirlo después de más de una semana me hace darme cuenta que lo he digerido un poco.
Me encantó tu respuesta sobre los matices, “no todo es negro ni gris”, y creo tienes razón estuve meditando sobre la vida, sobre mi vida, y justo como lo mencionas he cambiado mucho de gustos, de opiniones, de metas y expectativas, tal cual de planes; pero concluyes con la frase-cereza del pastel: “depende de las circunstancias” y esto deja vigente en mi “hay que hacer posible lo imposible” tal vez muy esperanzador, jaaaa, pero bueno, de algo se vive, ¿no? Y todo eso añado el “quizás” del “porvenir” más que un “futuro”, tal vez demasiado filosófico el asunto pero disfruto más de esa palabra y de eso se trata, vdd?
Por último concluyo digiriendo los distintos papeles , “disfraces” o lugares de mi vida, por decirlo de alguna forma. El de hermana, el de novia, el de hija, el de estudiante, el de resistente social, el de artista, el de amante y los que quedan por descubrir, jajaja.
Hoy me voy, como te habrás dado cuenta, con palabras que se amontonan para ser dichas de todo esto que estoy pensando y sintiendo pero también con un silencio interminable de saturación absoluta.
Bruno, hace mucho tiempo no quedaba tan fascinada y tan movilizada como lo ha sido con tus letras…
La emocionada VALERIA

domingo, 11 de octubre de 2009

El precio de la vida


Vale, quiero decirte que me emociona cada que recibo algún post tuyo porque sin duda eres una voz muy importante que invade mi mente y no la deja libre por mucho tiempo. Llevo toda la semana con las dos frases que me dejaste de tarea; dejarte sorprender por la vida y la pregunta de si ¿todos tenemos un precio?. 

La respuesta a lo segundo es que si, creo que tenemos un precio dependiendo de las circunstancias, y enlazando lo primero a lo segundo, es que creo que cuando nos lleguen al precio, nos tenemos que dejar sorprender (te escribo esto mientras me parto de risa). Es que cada vez creo más lo que me aconsejas, debemos bajar la resistencia ante todo lo que pasa a nuestro alrededor y tomarlo como un juego del que somos parte y no solo somos espectadores. A mí por ejemplo me gusta desempeñar los diferentes papeles que juego en la vida; el de un trabajador serio, el de un buen hijo y el de un hijo de la gran puta por la noche, creeme es divertido. Así mismo, creo que este mecanismo hace que con el tiempo cambie nuestra escala de valores, nuestra ideología y nuestra forma de vivir. No se trata de un proceso de alineación al sistema, más bien creo que se trata de un proceso de crecimiento en donde nos damos cuenta que no todo es negro ni gris y que lo que antes nos gustaba ahora no y viceversa. 

Por ejemplo, me veo diez atrás en donde veía mi homosexualidad como un drama de vida con un desenlace en tragedia e infelicidad. Y a lo largo del camino he aprendido que no era tan duro como se veía, que tiene sus parte de sufrimiento pero también de felicidad. Que tus padres a pesar de todo siempre serán tus padres y que aquellos que no te aceptan son justo los que, desde hace tiempo, tenías eliminar de tu lista de conocidos. El pasado lo superé, el presente lo disfruto y el futuro aún me crea incertidumbre. ¿Me casaré? En España el matrimonio es legal y creo que me gustaría hacerlo e invitar a mis padres y amigos. ¿Tendré hijos? ¿Me quedaré sólo? ¿Tendré una vejez feliz? No sé, es mejor no pensarse mucho las cosas tomarse la vida con más calma y sobretodo dejarse sorprender. 

Muchos besos bollera. Tu siempre Bruno. 

domingo, 4 de octubre de 2009

De éticas y precios

Hola Bruno, también me da mucho gusto leer lo bien que empiezas a pasarla con Pierre pero sobretodo que estés bajando las resistencias, ya que considero ese ha sido uno de tus mayores problemas en lo amoroso.
Últimamente he aprendido que dejarse llevar no está nada mal. Al contrario, es tomarse la vida con más calma y sobretodo dejarse sorprender, al fin y al cabo la vida es un misterio, ¿qué no?
Por otro lado me hace cimbrar esto que mencionas sobre el no querer ir a Dubái y escribir para ellos. Afortunada o desafortunadamente concuerdo contigo, en tu lugar hubiera hecho lo mismo. Esto de la ética resulta un gran problema en algún momento de la vida, y con esto me refiero a que es literalmente “ponernos entre la espada y la pared”. Explico con una analogía.
¿Recuerdas esa frase de “todos tenemos un precio”? Bueno pues aquí embona perfecto. ¿Por qué? Porque creo que a veces sucede que aunque se piense de alguna forma y se crean en ciertas cosas, la economía, el Estado, la sociedad, el amor, etc...algo, nos obliga a ubicarnos en otro lugar. Por ejemplo, La familia de Cinthya, tiene algunos terrenos en un pueblito en Mérida y quieren venderlos, prefieren dividirse el dinero entre los abuelos, sus padres y tíos, que tener que viajar constantemente y cerciorarse de que todo esté bien. Tienen alrededor de año y medio con esta idea, pero aún no ha llegado un comprador particular. Así que hace algunos meses se acercó una gran empresa de bienes raíces y les ofreció una cantidad exorbitante. La familia tenía como premisa no vender a empresas transnacionales que terminen construyendo Hoteles Spa, Cadenas de café, Tiendas Departamentales a quienes al fin y al cabo no les importa aplastar a quien se les ponga enfrente.
Aún no toman ninguna decisión pero esa situación los ha puesto a temblar y a replantear las reglas que al inicio habían acordado. Los abuelos son mayores y están enfermos, y los tíos tienen fuertes dificultades económicas. Siguen en la misma postura pero con las necesidades actuales lo están pensando…
Por eso Bruno, tengo miedo de que algún día nos lleguen al precio. Tengo miedo de saber que algún día nuestras necesidades pueden pesar más que nuestros ideales y tengamos que tomar la oferta, aunque esta sea: Pisar los pasos dados e ir en sentido contrario... ¿qué piensas?
Te mando un fuerte Abrazo y si los planes siguen como hasta ahora podremos saludarnos sin tener de por medio computadoras y teléfonos, ya te contaré.

Tu siempre compañera de lucha, Valeria .