Hola Bruno, también me da mucho gusto leer lo bien que empiezas a pasarla con Pierre pero sobretodo que estés bajando las resistencias, ya que considero ese ha sido uno de tus mayores problemas en lo amoroso.
Últimamente he aprendido que dejarse llevar no está nada mal. Al contrario, es tomarse la vida con más calma y sobretodo dejarse sorprender, al fin y al cabo la vida es un misterio, ¿qué no?
Por otro lado me hace cimbrar esto que mencionas sobre el no querer ir a Dubái y escribir para ellos. Afortunada o desafortunadamente concuerdo contigo, en tu lugar hubiera hecho lo mismo. Esto de la ética resulta un gran problema en algún momento de la vida, y con esto me refiero a que es literalmente “ponernos entre la espada y la pared”. Explico con una analogía.
¿Recuerdas esa frase de “todos tenemos un precio”? Bueno pues aquí embona perfecto. ¿Por qué? Porque creo que a veces sucede que aunque se piense de alguna forma y se crean en ciertas cosas, la economía, el Estado, la sociedad, el amor, etc...algo, nos obliga a ubicarnos en otro lugar. Por ejemplo, La familia de Cinthya, tiene algunos terrenos en un pueblito en Mérida y quieren venderlos, prefieren dividirse el dinero entre los abuelos, sus padres y tíos, que tener que viajar constantemente y cerciorarse de que todo esté bien. Tienen alrededor de año y medio con esta idea, pero aún no ha llegado un comprador particular. Así que hace algunos meses se acercó una gran empresa de bienes raíces y les ofreció una cantidad exorbitante. La familia tenía como premisa no vender a empresas transnacionales que terminen construyendo Hoteles Spa, Cadenas de café, Tiendas Departamentales a quienes al fin y al cabo no les importa aplastar a quien se les ponga enfrente.
Aún no toman ninguna decisión pero esa situación los ha puesto a temblar y a replantear las reglas que al inicio habían acordado. Los abuelos son mayores y están enfermos, y los tíos tienen fuertes dificultades económicas. Siguen en la misma postura pero con las necesidades actuales lo están pensando…
Aún no toman ninguna decisión pero esa situación los ha puesto a temblar y a replantear las reglas que al inicio habían acordado. Los abuelos son mayores y están enfermos, y los tíos tienen fuertes dificultades económicas. Siguen en la misma postura pero con las necesidades actuales lo están pensando…
Por eso Bruno, tengo miedo de que algún día nos lleguen al precio. Tengo miedo de saber que algún día nuestras necesidades pueden pesar más que nuestros ideales y tengamos que tomar la oferta, aunque esta sea: Pisar los pasos dados e ir en sentido contrario... ¿qué piensas?
Te mando un fuerte Abrazo y si los planes siguen como hasta ahora podremos saludarnos sin tener de por medio computadoras y teléfonos, ya te contaré.
Tu siempre compañera de lucha, Valeria .
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